Hola amigos peskayeros!!! Ya hemos vuelto de este macroevento deportivo al que hemos tenido la suerte de poder asistir. Fué una experiencia inolvidable que pasamos a relatar a continuación:

Por motivos laborales tuvimos que organizarnos bien, y desde el jueves ya teníamos el furgón cargado con todo el material, así el viernes tan sólo se trataba de fichar y salir rumbo al barco.

El viaje fué bastante agradable, entre cabezada y cabezada cuando nos quisimos dar cuenta ya estábamos en el Puerto de La luz y de Las Palmas.

Rumbo al sur paramos en El Carrizal a repostar calorías con una estupenda cena.

Con la barriga contenta continuamos la ruta hasta Arguineguín, una vez allí localizamos el punto de celebración del evento ayudado por las indicaciones publicadas en el foro. Para nuestra sorpresa, otros dos participantes ya se encuentran también en el lugar y listos para irse a dormir saborean un colacao sentados en la orilla de la playa. Charlamos con ellos un rato comentando las espectativas que tenemos todos para mañana y seguidamente, nos vamos a descansar.

A las 6 de la mañana suena el despertador y aún de noche cerrada nos asomamos a la playa y... ¿ que ven nuestros ojos legañosos ?...

Un grupo de personas corretean por la arena con linternas en la cabeza cual porteadores en pleno desembarco de un buen alijo, pero no, pronto queda claro que se trata de la organización en plena acción así que nos disponemos a echar una mano en la tarea. 2, 3, 4, y hasta 5 toldos estamos instalando en la arena, wau! señal inequívoca de la gran magnitud del evento!!.


A continuación las mesas, las cajas de camisetas, equipo de sonido, desayunos...
Y de repente a las 7:35 zaaaasssss, se mete una racha de viento demoniaca y nos levanta medio chiringuito pero haciendo alarde de buenos reflejos nos colgamos cada uno de las patas de los toldos y salvamos el tinglao!!!


Una vez todo medio aparente, y sin duda, bajo control es un buen momento para irnos al bar mas cercano a comprar un par de botellitas de agua y como no, el ritual de Javi, un señor bocadillo de pata asada para comerlo en alta mar en medio de la jornada ( si no, no le sabe la pesca dice... ).


De vuelta un ambiente espectacular, pues en cada calle, en cada callejón del pueblo un kayero prepara con afán su montura junto a su coche y lo equipa con sus cañas y aparejos para deleite de los vecinos que con curiosidad no les quitan ojo. Ahora nos toca a nosotros, descolgamos las canoas del furgón y hacemos lo propio junto a 6 ó 7 compañeros que ya casi están acabando y comienzan a arrastrar sus embarcaciones sobre sus artefactos de rodamiento casero.


Mientras damos los últimos retoques miramos de reojo a la playa, donde vemos como poco a poco son mas los participantes que van quedando listos para la salida y la orilla se va tiñendo de rojo, el color de nuestras camisetas.

Una vez todo listo por nuestra parte, nos sumamos al grupo y esperamos el momento con el nerviosismo generalizado que se palpa en el ambiente. Mientras, curioseamos un poco los equipos de nuestros compañeros, sus cañas, carretes, muestras, etc... oyendo de fondo las últimas instrucciones dadas por la organización.

Una vez se presentan en la zona las embarcaciones de apoyo y nos hacemos la foto de familia, la organización da la salida y comienzan a zarpar las primeras canoas, mientras con gran humor, su entrada en el agua es retransmitida por megafonía de manos de nuestro alcalde, el señor Mojo.

El mar se va llenando de colores (donde predomina sin duda el amarillo prowler), es un momento indescriptible que hay que vivir y sentir, ufff, los pelos de punta.

Nosotros disfrutamos al máximo de ese momentazo y quedamos de los últimos para hacernos a la mar, momento en el cual, y ayudados por los compañeros que tenemos alrededor nos mojamos los pies y allá vamos.

Comienza la pesca!!. La gran mancha multicolor se difumina, cada uno ha elegido el lugar al que dirigirse, norte, sur, puerto o alguna de las boyas indicadas. Nosotros salimos perpendiculares a la playa ligeramente en contra del viento, contrarrestando así la deriva, mientras atendemos los datos de la sonda.

Poca actividad en la zona sin duda, y no encontramos fondo mas allá de 14 metros, así que después de un rato probando suerte con el jigging ligero ligerísimo, y la carnada (cedida por la organización), decidimos fondearnos justo encima de una mancha de bogas que hace que la sonda no deje de pitar. Aprovechamos tal momento para comernos el bocadillo mientras vemos como pasan a nuestro alrededor algunos compañeros que también prueban suerte con diferentes técnicas, pero sin resultado. Nos comentan que están cubriendo grandes áreas sin sentir ninguna picada.

El tiempo se nos pasa volando, de boga a boga y lanzo porque me toca, probamos a poner un pequeño ejemplar vivo en un calasimbre por si la suerte se acercara por allí.

Mientras seguimos charlando y pelando gambas entretenidos, observando a nuestros compañeros cercanos la chicharra comienza a sonar endiablada, rrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr!!!
El corazón a 1000 mientras Javi se rie profundamente, me doy la vuelta y pssssss... jodida gaviota!!!

Ya con más de 40 bogas, 10 roncadores, y 4 samas devueltas al agua, todo hace indicar que es momento de salir así que a ritmo suave, nos dirigimos a la orilla.

Nos ayuda en la maniobra de atraque un amable y presto compañero de los muchos que ya esperaban en la playa con la cervecita en la mano. A continuación la ración; un exquisito plato combinado de deliciosa paella, pollo asado y papas arrugadas con mojo.. uf! menudo papeo!!!
De fondo música, mientras los kayaks se iban secando en la arena poco a poco eran subidos a los coches.

Pasamos una buena sobremesa hablando y compartiendo puntos de vista con los compañeros, poniendo cara a los usuarios del foro con los que con frecuencia intercambiamos oponiones vía internet, y nos reencontramos con gente que hacía años que no veíamos, todo ello en un ambiente muy distendido y agradable.

Pero la cosa aún estaba lejos de acabar y aún quedaba una de las mejores partes; mientras los organizadores acarreaban cajas y cajas desde los coches al chiringuito, por megafonía se anunciaba una entrega de obsequios a todos los participantes por gentileza de las empresas patrocinadoras.
Así, uno a uno fuimos siendo nombrados, seguidamente condecorados con una medalla y obsequiados con un lote de jigs de diferentes modelos y gramajes a la vez que nos otorgaban un numerito para los sorteos que tendrían lugar a continuación.

Fue un momento muy bonito y emotivo, pues tuvimos la oportunidad de poder aplaudir y reconocer individualmente a todos los compañeros sin escepción, a los que no pudieron tomar parte en la jornada, presentes o ausentes, incluso a los componentes de la organización.

Finalmente, con más o menos suerte para unos y otros el sorteo estuvo bien repartido entre todos; cañas, carretes, y accesorios varios... uno de ellos, recayó precisamente en el que escribe: que bueno!!.

Y ahora sí, el evento toca a su fin, la Playa de Arguineguín en el sur Grancanario comenzó a recobrar su normalidad cuando todos comenzaron a abandonar la zona, no antes sin recogerlo todo y dejarlo como nos lo encontramos.

Cordiales saludos!!