La verdad es que después de enviar orgullosos la foto de nuestra gran captura del día a nuestros amigos, seguramente surja este debate incluso entre los mas entendidos. Es posible que este incluso quede sin resolver. Vamos a intentar aclarar esta duda mostrando las particularidades de estas dos especies tan valoradas de nuestros fondos.

Presente en fondos rocosos y rocosos-arenosos, esta especie es de de un gran interés pesquero. Frecuentes en grupos de entre 10 y 15 ejemplares, son unos potentes nadadores de robusta dentadura, lo cual les hace unos grandes depredadores de crustáceos, moluscos y peces.

Uno de los principales motivos de confusión es su particular morfología en función de su edad. Las Juveniles (hasta 30 cm) quizás sean las más sencillas de indentificar, debido al desarrollo de largos filamentos en su aleta dorsal (pluma). A partir de los 50 cm, esta especie comienza a invertir su sexo, pierde la pluma y presenta unos rasgos mas marcados como se puede aprenciar en la foto. Finalmente en su madurez (pargos de hasta 1 metro de largo), desarrollan una protuberancia en la cabeza.

Compartiendo entorno y hábitos con la sama encontramos al Bocinegro, igualmente de un gran interés pesquero y comercial. Los rasgos que lo diferencian de la sama son los siguientes:

 

 

Las tallas mínimas de captura son: Sama: 35 cm , Bocinegro: 33 cm. Aquí mostramos esta preciosa captura de bocinegro de nuestro amigo Salva.

 

Pese a lo expuesto, prepárate a seguir encontrándote con esta discusión abierta en cualquier entorno del pescador. Incluso buscando información en internet hay mucha controversia al respecto y dependiendo de los lugares donde se pesque esta especie nos encontraremos aún mas nombres y definiciones como besugo, vieja, urta, etc...

Saludos!!!